Joaquín Giménez de Azcárate, Humberto Fernández, Totupica Candelario, Regina Lira, Manuel Llano
| Agosto 2018
En este trabajo se abordan los resultados obtenidos a partir del inventario del patrimonio etnográfico y biológico asociado a la Ruta Wixárika por los Sitios Sagrados a Wirikuta (sic) México (Tatehuarí Huajuyé (sic)), los cuales sirvieron de referencia para documentar y justificar su inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial de la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés). Este marco se consideró para contextualizar los atributos de valor universal inherentes al bien y los retos de degradación que enfrenta, para así asegurar su reversión y protección efectiva. El itinerario está conformado por un trenzado de caminos por los que los peregrinos wixaritari transitan desde sus respectivos templos comunitarios y familiares (ubicados en la zona de la Sierra Madre Occidental, donde confluyen los estados de Jalisco, Nayarit, Durango y Zacatecas), hasta las inmediaciones de la Sierra de Catorce, en la comarca semiárida del altiplano potosino. Discurre a través de un relieve heterogéneo con alternancia de sierras, valles, barrancas y mesetas que se suceden desde la orilla del Océano Pacífico hasta el Altiplano. En el plano antropológico
este itinerario conforma el remanente más importante y representativo del gran enjambre de rutas de intercambio que durante milenios conectaron y enriquecieron cultural-mente a los pueblos antiguos de América, además, destaca por su alta jerarquía en el ciclo ritual huichol, su frecuencia de uso y su función educativa y sociocultural. En el contexto ecológico, el entorno de la Ruta constituye una secuencia de tipos de vegetación y hábitats de especial relevancia por su aportación a la biodiversidad, los cuales albergan flora y fauna de excepcional interés, incluida, en buena medida, en documentos de protección técnicos y legales, tanto nacionales como internacionales. Para obtener la información de campo, se organizaron, durante las dos últimas décadas, más de 20 expediciones y salidas de campo ad hoc, que contaron con el consentimiento, el respaldo y la participación de las autoridades tradicionales huicholas de Santa Catarina Cuexcomatitlán (Tuapurie), entre otras. Esta información se clasificó según la temática (antropológica, cultural, geográfica, biológica y jurídica) y se adecuó con el fin de generar un sustento documental original y multidisciplinario, volcado en un sistema de información geográfico. De su análisis se deriva la nominación del bien propuesto en la categoría de Paisaje Cultural Asociativo, en el que se destaca el vigor excepcional de las relaciones entre cultura y naturaleza. Para la selección y delimitación de sus unidades integradoras, se tuvieron en cuenta, por un lado, los atributos culturales, basados principalmente en el significado antropológico de sus paisajes, la ubicación de lossitios sagrados y su jerarquía en el ciclo ritual y, por otro, los biológicos, relacionados con la presencia, la distribución y el grado de preservación de hábitats y especies de interés para la conservación; complementariamente se utilizó información relacionada con usos del territorio, amenazas, usos etnobotánicos, imágenes, etc. La consideración parcial o total de los atributos abordados permitió justificar cada uno de los criterios de valor universal excepcional escogidos,
para argumentar la propuesta conforme a las Directrices Prácticas para la Aplicación de la Convención del Patrimonio Mundial.